Enrique Dussel advirtió que la ofensiva arancelaria de Trump exhibe la fragilidad de EU y señaló la urgencia de que México defina una estrategia clara con el gigante asiático.
Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez |Ciudad de México, 21 de febrero 2026 – 1:36 pm (SinEmbargo).- Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirmó que ante la volatilidad política y comercial de Estados Unidos, el Gobierno mexicano necesita construir con urgencia una estrategia clara hacia China, sin romper con Washington pero dejando de depender exclusivamente de él.
En entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado, en el programa de «Los Periodistas», el académico advirtió que la coyuntura actual obliga a tomar decisiones estructurales y no solo a reaccionar ante amenazas arancelarias.
“Es indispensable, reconociendo estas condiciones, tener una mucho más clara relación, agenda, estrategia en el corto, mediano y largo plazo con la República Popular China. China hoy en día, según el Fondo Monetario Internacional, ya es la principal primera economía global. Es líder tecnológico muchos rubros, y esto no es irrelevante”.
Dussel explicó que el problema no es nuevo ni atribuible únicamente al actual Gobierno, sino que por décadas México se ha enfocado en establecer lazos comerciales con Estados Unidos y ha dejado de lado a países como China.
“Reconociendo los esfuerzos y la particularidad del caso, la discusión hoy en día es qué hacer con Estados Unidos, se han hecho esfuerzos significativos y qué hacer con China. Este rubro de China, no se ha planteado en los últimos 30 años. No es una dificultad de la actual presidencia, Secretaría de Hacienda, Secretaría de Economía, sino que en los últimos 30 años no se ha planteado un documento, una estrategia, no hemos empezado siquiera con una discusión nacional al respecto”.
Enrique Dussel reconoció que el rezago institucional es evidente y enfatizó que la urgencia de explorar nuevos horizontes no debe frenarse por temores político.
“México y China desde una perspectiva mexicana no nos reunimos en la principal institución binacional sobre docenas de temas relevantes. Eso no significa que no se hayan reunido presidentes, delegaciones, partidos, etcétera. Entonces, hay que empezar anteayer. No hay que hacerlo en público tal vez y permitir una discusión como lo ha hecho Canadá, se puede hacer, se puede no hacer, pero hay que empezar a trabajar anteayer al respecto. No no podemos seguir cerrando los ojos y esperando, bueno, si no es este sexenio, me espero el próximo y 2026, no, no puedo porque se va a enojar Washington y 2027 va a pasar no sé qué cosa y así nos seguimos. Eso no es posible”.
El académico reconoció, sin embargo, que la posición mexicana es especialmente compleja por su integración con Estados Unidos. “Reconozco la difícil situación de México y del gobierno mexicano. No es lo mismo buscar una nueva relación triangular con Estados Unidos, con China, no es lo mismo desde Brasil que desde México”.
Recordó que la realidad geográfica y comercial limita cualquier margen de maniobra: “México tiene una frontera de más de 3 mil km con Estados Unidos. En el 2025, 83 por ciento de las exportaciones mexicanas van hacia Estados Unidos”.
Por ello, dijo, incluso si se impulsan procesos de diversificación, Washington seguirá siendo el eje inmediato.
“Entonces, incluso con escenarios de diversificación, con los BRICS, terceros países, incluso con China en el corto, mediano y largo plazo, nuestro punto de referencia nos guste o no es Estados Unidos. Ese es el punto de referencia y una compleja situación para el gobierno mexicano actual de negociar en el 2026 ante un gobierno estadounidense muy errático”.
Dussel dijo que es bueno tener una relación comercial con Estados Unidas, pero enfatizó que no puede ser la única.
“Está bien, la relación con Estados Unidos es importante, no puede ser la única. No podemos ahora sentarnos y esperar la nueva amenaza estadounidense con respecto a todos estos temas implicaciones en el TMEC, etcétera. Requerimos urgentemente de diversificar nuestra estrategia, lo podemos hacer como lo ha hecho en forma explícita, pública, como lo ha hecho Canadá, o lo podemos continuar con un diálogo en forma más cauta, como lo ha venido siendo la Presidenta, yo creo que con mucho éxito, pero hemos dejado el tema de China a un lado desde hace demasiado tiempo”.
Aranceles y crisis interna en Estados Unidos
Este día, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que el Presidente Donald Trump “excedió su autoridad” cuando impuso aranceles generalizados a las importaciones de casi todos sus socios comerciales.
El fallo, respaldado por jueces de todo el espectro ideológico, fue un ejemplo excepcional y significativo de la oposición de la Corte Suprema a la agenda de Trump. Desde su regreso a la Casa Blanca, la mayoría conservadora del Tribunal había emitido, por abrumadora mayoría, órdenes de emergencia que permitían al Presidente implementar sus políticas temporalmente. Pero la decisión del viernes tendrá un impacto más duradero.
La decisión de la Corte, con una votación de seis a tres, tiene implicaciones significativas para los países socios de Estados Unidos, la economía estadounidense, los consumidores y la política comercial del Presidente Trump, quien ha basado su estrategia en los aranceles. La Administración Trump había declarado que una derrota en la Corte Suprema podría obligar al gobierno a deshacer acuerdos comerciales con otros países y, potencialmente, a pagar cuantiosos reembolsos a los importadores.
“La noticia de hoy es entonces que Donald Trump y las medidas que inició, el principal instrumento de amenaza de chantaje desde inicios 2025 han sido estos aranceles. Trump destacó en muchas ocasiones estos aranceles son una linda palabra, son una amorosa palabra. Pues lo que le están diciendo a Donald Trump es que excedió sus funciones y su poder y específicamente con base en esta ley de poderes de emergencia internacional de 1977 excedió su sus funciones y tendrá que inventarse otra justificación, la justificación que ha utilizado desde el 20 de enero del 2025 no es legal”, dijo Enrique Dussel.
El académico afirmó que a pesar de la resolución de la Corte, el mandatario estadounidense buscará la manera de aplicar estas medidas.
«Todo indica a que por supuesto que Donald Trump va a seguir buscando nuevos instrumentos para imponer estas medidas unilaterales vía aranceles y bueno, hay docenas seguramente de posibles leyes para implementar estos aranceles».
El coordinador del Centro de Estudios China-México insistió que tras esta derrota legal, es muy probable que el equipo de Trump esté trabajando para buscar nuevas medidas arancelarias.
“Eso abre domésticamente en Estados Unidos pues una cantidad de nuevos debates. Estoy seguro que ha de estar trabajando el equipo de la Casa Blanca, etcétera en nuevas justificaciones para imponer estos aranceles pero esto abre una cantidad de nuevos frentes”.
El calendario electoral, dijo, será otro factor importante de presión en la Casa Blanca. “La puerta que Trump tiene hasta el 3 de noviembre 2026 donde van a ser elecciones en Estados Unidos y todo se perfila a que el Partido Demócrata seguramente pueda obtener una mayoría en ambas cámaras, pues eso significa que la puerta se va cerrando rápidamente. Entonces hay toda una discusión doméstica en Estados Unidos y después ni hablar de la parte internacional. Te imaginarás China, México, Canadá, mas de 100 países a los que Estados Unidos le impuso estos aranceles, pues han de estar en la incertidumbre completa”.
Para Dussel, el problema no se limita a una disputa comercial coyuntural, sino que evidencia una falla de fondo en la estrategia estadounidense.
“Lo que refleja es un caos estratégico por parte de Estados Unidos. Estados Unidos toda esta imposición de aranceles es una estrategia muy defensiva con el resto del mundo, particularmente con China, es el imperio, recordando ahí viejas fotos del Imperio Romano y muchas otras, el imperio que no logra competir con China y con otros países y en donde el último reducto son estos aranceles sin políticas industriales, políticas ambientales”.
En su lectura, esta dinámica no solo tensiona la relación con México, sino que introduce incertidumbre dentro del propio mercado estadounidense.
“Es una incertidumbre, no solo en la relación de Estados Unidos con México, pues esta decisión pone un gran signo de pregunta en la renegociación del T-MEC, etcétera, sino que domésticamente las empresas que buscan nuevas energías, energías limpias y donde les están diciendo, ‘No, lo que invertiste está mal.’”.
Finalmente, bajo ese panorama, advirtió, el rezago frente a Asia podría profundizarse.
“Entonces es un tema serio empresarial para centros de investigación y para Estados Unidos en donde crecientemente la brecha con Asia y particularmente con China está aumentando en forma muy sustantiva”.